La coca-cola, ese refresco que te tomas en verano y parece tan bueno y refrescante, tiene unos efectos tremendamente malos, tanto, como si te hubieras ido de botellón. Verás, cuando te tomas una lata, sólo una lata, de esta bebida estas tomando diez cucharadas de azúcar, lo que equivale a todo el azúcar recomendable para un día. El azúcar en la sangre se dispara y tu hígado comienza a convertir ese azúcar en grasa, y no especialmente de la buena.
Después, todo esto pasa a la sangre y el ácido fosfórico se lleva por delante al calcio, magnesio y zinc que iban destinados a tus huesos. Sube la presión sanguínea, lo cual estimula al cerebro como si te hubieras metido un chute de heroína.
Cuando pasa aproximadamente una hora sientes necesidad de ir al servicio para orinar y descargar el calcio, magnesio y zinc que iban destinados para tus huesos. Así, has conseguido cambiar unos huesos sanos por una lata de "felicidad".
En esa misma hora se acaba la fiesta interior, y empieza la fiesta exterior. Y es que te vuelve a dar un bajón de azúcar,y, probablemente te vuelvas irritable.
Si quieres comprobar lo buena que es, deja un trozo de carne dentro de un vaso con coca-cola durante unas tres semanas y si a las tres semanas no está ya sabemos por qué la coca-cola light adelgaza.
sábado, 15 de enero de 2011
viernes, 14 de enero de 2011
Hola,hola hola
Me llamo María y todavía estoy en un instituto. No es que me guste mucho la ciencia y eso, pero si que soy muy curiosa y por eso me gusta poner algunas cosillas interesantes.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)